martes, 16 de octubre de 2012
martes, 9 de octubre de 2012
Afasia
¿Qué es la Afasia? en directorio de enfermedades de a-z de entorno medico
Es un trastorno del lenguaje que ocurre como consecuencia de una lesión en el sector del cerebro responsable del control del lenguaje, que en la mayoría de las personas está ubicado en el hemisferio izquierdo.
¿Cómo se contrae la Afasia?
Suele ocurrir repentinamente, secundaria a un accidente cerebro vascular o un traumatismo de cráneo, mismo que se puede producir durante el nacimiento, pero también puede desarrollarse lentamente en los casos de tumores cerebrales.
Este trastorno afecta tanto la comprensión como la expresión del lenguaje, la lectura tanto como la escritura. Según la porción de cerebro dañada, existen distintos tipos de afasia.
La muerte de neuronas en el área del habla del cerebro puede deberse a un ACV (accidente cerebro-vascular), que impide la normal llegada de oxígeno y otros nutrientes, o a graves traumatismos, infecciones o tumores.
SÍNTOMAS de la Afasia
Los individuos con afasia de Broca se expresan en frases cortas con gran esfuerzo y omiten las palabras cortas (adjetivos, conjunciones). Suelen ser conscientes de sus dificultades y sienten por ello una gran frustración; es común que presenten también debilidad o parálisis en los miembros del lado derecho. La lesión en el lóbulo temporal conduce a la afasia de Wernicke. Quienes la padecen pueden armar largas oraciones carentes de sentido, agregando palabras innecesarias y hasta inventando otras (Neologismos).
Tienen grandes dificultades para comprender el lenguaje hablado y muchas veces ignoran sus propios errores. Este tipo de afasia no se relaciona con debilidad corporal. La afasia global se origina en lesiones que afectan extensas áreas del cerebro y provocan serias dificultades de comunicación.
TRATAMIENTOS Y RECOMENDACIONES de la Afasia
El cuadro de afasia suele ser reconocido por el neurólogo que trata la lesión cerebral, mediante pruebas motrices y del habla. Cuando hay sospechas de afasia, el paciente suele derivarse a un profesional especializado que evalúe en profundidad su capacidad para comprender, hablar, leer y escribir. Las técnicas de diagnóstico por imágenes sirven para determinar la severidad y la localización de la lesión cerebral.
Luego de algunos casos de accidentes cerebro vasculares transitorios (cuando la irrigación sanguínea se restablece pronto), puede haber una recuperación espontánea y completa de la afasia. Sin embargo, en la mayoría de los casos, si bien se nota una cierta recuperación en los primeros días después de la lesión, el proceso de completa normalización requiere de una terapia especial de por lo menos dos años. La salud general y la edad de la persona influyen en la perspectiva de recuperación.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Hepatitis C
¿QUÉ ES?
La hepatitis es la inflamación del hígado provocada por infección de un virus, y más raramente por intoxicación. El síntoma principal es la ictericia (coloración amarilla de la piel). Como consecuencia de la inflamación, se bloquea el paso de la bilis que produce el hígado al descomponer la grasa, y se altera la función del hígado. Cuando una persona contrae hepatitis, el hígado se inflama y deja de funcionar correctamente. Los virus responsables, por su parte, son gérmenes y hacen que la enfermedad, en sus tres tipos más habituales, A, B y C, se contagie de una persona a otra; se denominan, respectivamente, virus de la hepatitis A, virus de la hepatitis B, y virus de la hepatitis C.
SÍNTOMAS DE HEPATITIS C
Los síntomas de la enfermedad son comunes a las formas de hepatitis A, B y C. La persona que contrae cualquiera de las formas de hepatitis, A, B o C, acostumbra a sentirse como si tuviera la gripe. Hay síntomas que aparecen siempre, y otros que sólo los presentan algunas personas. Otras, incluso no presentan ninguno. De cualquier forma, si se presentan algunos de los trastornos que siguen a continuación, lo aconsejable es acudir al médico. Si éste sospecha que puede tratarse de hepatitis, seguramente hará una prueba sanguínea.
Síntomas habituales
Cansancio
Náuseas
Fiebre
Pérdida del apetito
Dolor de estómago
Diarrea
Síntomas que sólo presentan algunas personas
Oscurecimiento de la orina
Excrementos de color claro
Color amarillento de ojos y piel (ictericia)
PREVENCIÓN
Para evitar el contagio de la hepatitis C, deben tomarse, sobre todo, medidas de higiene personales, que refieren a la posibilidad de entrar en contacto con sangre de personas infectadas y al hecho de mantener relaciones sexuales seguras:
Usar preservativos cada vez que se mantengan relaciones sexuales.
No compartir con nadie agujas para inyectarse drogas.
No usar el cepillo de dientes o la máquina de afeitar de una persona infectada, o cualquier otra cosa que pudiera tener restos de su sangre.
Asegurarse de que los instrumentos estén limpios, en caso de hacerse un tatuaje o perforación en alguna parte del cuerpo.
TIPOS DE HEPATITIS C
Hepatitis endémica, cuando se contrae de forma directa: ingestión de un alimento en malas condiciones (leche, mantequilla, mariscos, etc.)
Hepatitis de inoculación, cuando se contrae durante un acto terapéutico que comporte inyección de sangre u otros productos. El periodo de transmisión es el tiempo que la persona portadora del virus de la hepatitis puede contagiar a otras personas. Es importante darse cuenta de que una persona portadora, aunque no tenga síntomas, puede contagiar la enfermedad.
En el caso de la Hepatitis C, este periodo va desde una a varias semanas antes de comenzar los primeros síntomas hasta todo el proceso clínico agudo de la enfermedad; es indefinido en las etapas de portador crónico. Según estudios sobre índices de infección en chimpancés, el número de virus de la hepatitis C en la sangre al parecer es relativamente pequeño. El contagio en la hepatitis C se produce por contacto con la sangre de una persona infectada.
Las formas de trasmisión son:
Compartir agujas para inyectarse droga.
Pincharse con una aguja contaminada con sangre infectada.
Hacerse un tatuaje o perforar alguna parte del cuerpo con un instrumento infectado.
Tener relaciones sexuales con una persona infectada, aunque este caso se produce pocas veces. En cambio, hay determinadas formas de relación con el entorno y con las personas que ningún riesgo de contacto.
Así, la hepatitis no se contagia de las siguientes maneras:
Por contacto casual, tal como darse la mano.
Al comer alimentos preparados por una persona portadora.
Al besar en las mejillas a un portador.
Al compartir utensilios de mesa, platos o taza.
Al visitar en sus hogares a personas infectadas.
Jugar con un niño infectado.
Estordunos o tos.
DIAGNÓSTICOS
Para comprobar si alguien padece o no hepatitis el médico puede realizar dos tipos de pruebas:
Análisis de sangre, o hematológico (se extrae sangre con una jeringuilla);
Mediante biopsia, una prueba sencilla que consiste en extraer un pequeño pedazo de hígado, para analizar los tejidos al microscopio y comprobar si están o no dañados. Las alteraciones más constantes son el aumento de la bilirrubina en sangre y el aumento de la actividad de las transaminasas (enzimas hepáticos, conocidos por sus iniciales ALT o GPT y AST o GOT). Se hallan entre 20 y 40 veces más elevadas de los valores normales. Estas pruebas no sólo explican si se tiene hepatitis, sino que también determinan de qué tipo, A, B o C y la gravedad de la enfermedad.
El diagnóstico se confirma por la demostración de anticuerpos contra el virus de la hepatitis en el suero de los pacientes con la forma aguda o que en fecha reciente estuvieron enfermos. Los virus y los anticuerpos se detectan por una prueba radioinmunoensayo (se venden kits de pruebas para la detección de anticuerpos contra el virus). Otros exámenes de sangre, tales como los de la función hepática, o los enzimogramas hepáticos, pueden sugerir un daño hepático que puede ser causado por algún virus de la hepatitis. La biopsia de hígado, y la laparoscopia sirven para determinar con certeza el grado de daño hepático en el individuo que es positivo para anticuerpos de la hepatitis.
TRATAMIENTOS
El método de tratamiento para este tipo de hepatitis es igual que el de la hepatitis B: La administración de un medicamento, interferón, que se ha de aplicar mediante inyecciones. La mayoría de los pacientes ha de tratarse a lo largo de cuatro meses. Por su parte, está la opción de trasplante de hígado por cirugía (necesario en ciertos casos en que el hígado deja de funcionar correctamente a causa de este tipo de hepatitis). Existen también terapias alternativas (tales como la homeopatía, dietas macrobióticas, plantas medicinales y otras) que han tenido una respuesta muy exitosa en reducir el daño hepático y mejorar la salud general de la persona. Antes de acudir a un terapeuta alternativo, hay que tomar en cuenta:
Si tiene experiencia en tratar con la hepatitis.
Si está adecuadamente calificado y reconocido en el medio.
Cuánto va a costar el tratamiento.
Como mide el terapeuta la recuperación de sus pacientes y la efectividad de la terapia.
OTROS DATOS
A la hora de explicar quien puede contagiarse de la hepatitis C, hay que tener en cuenta que depende sobre todo de la vía por la que se transmite. Así, las personas que corren mayor riesgo son:
Hemofílicos.
Personal sanitario.
Adictos a drogas que se inyectan directamente en venas.
Personas a las que se les hicieron transfusiones sanguíneas antes de 1990.
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